Una iniciativa desarrollada junto a SENDA Previene Quinta Normal para fortalecer la escucha, la empatía y la convivencia entre adolescentes.
En el marco de su trabajo territorial, Fundación Polis implementó el piloto del programa “¿Realmente nos escuchamos? Tips para conectar, entender al resto y no morir en el intento” en el Colegio Guillermo Labarca de Quinta Normal, junto a SENDA Previene Quinta Normal.
La iniciativa surge a partir de una pregunta sencilla, pero fundamental para la convivencia: ¿realmente nos estamos escuchando?
El programa busca fortalecer en adolescentes herramientas para relacionarse de manera más empática, comprender distintas perspectivas y abordar los conflictos de forma constructiva. A través de una metodología participativa, se generaron espacios de conversación y reflexión vinculados a situaciones cotidianas de la vida escolar.
¿Por qué es importante trabajar la convivencia?
Los datos muestran que la convivencia escolar continúa siendo un desafío relevante en Chile. De acuerdo con UNICEF, 36% de niños, niñas y adolescentes declaró haber experimentado maltrato por parte de sus pares, según resultados de la Encuesta de Polivictimización 2023.
A esto se suma que los resultados del SIMCE 2023 evidenciaron importantes desafíos en la percepción de seguridad y bienestar dentro de los establecimientos educacionales, reforzando la necesidad de generar espacios que promuevan relaciones respetuosas y comunidades educativas protectoras.
Frente a este escenario, iniciativas que permitan desarrollar habilidades para el diálogo, la empatía y la resolución de conflictos adquieren especial relevancia.

Aprender desde el territorio
Para Fundación Polis, esta experiencia representa una oportunidad para poner a prueba una metodología directamente en una comunidad educativa, recoger aprendizajes y seguir construyendo herramientas pertinentes a las necesidades de los territorios.
La articulación con SENDA Previene Quinta Normal también refleja la importancia del trabajo colaborativo entre organizaciones para abordar desafíos que requieren una mirada integral.
El piloto en el Colegio Guillermo Labarca constituye así un primer paso para seguir desarrollando iniciativas que conecten educación, convivencia, participación y bienestar, llevando la arquitectura social de Fundación Polis a espacios donde las transformaciones pueden comenzar desde las propias comunidades.
Porque construir mejores comunidades también comienza por algo tan simple como detenernos y preguntarnos:
¿Realmente nos escuchamos?